jueves, 2 de junio de 2011

La Fe Crece con Visión Amplia

Pastor: Jorge Soria


La Fe Crece con Visión Amplia


¿Qué tipo de fe tenés? ¿Está enfocada correctamente?


Esta misma pregunta que hoy te estás haciendo, miles de años atrás se la formuló Natanael. “¿De Nazaret puede venir algo bueno?”, su fe estaba desfocalizada.


Su fe no funcionaba para Nazaret, sino para Caná, su lugar de nacimiento.


¿Entonces cómo puedo darme cuenta si estoy o no yendo ha­cia el objetivo que espero alcanzar? Cuando pongo nombre a mi sueño y desarrollo un plan de estrategias y metas factibles para llegar a mi objetivo.


De esta manera, mi fe estará enfocada hacia la meta. Si por ejemplo, estoy esperando que me llamen de un trabajo especí­fico, mi fe estará enfocada hacia esa empresa.


Si lo que quiero emprender es un nuevo negocio, mi fe estará focalizada en obtener los recursos que necesito para lograrlo.


La Biblia dice: “Por las llagas de Cristo estamos sanos”. En ningún lugar dice de qué manera lo seremos, si por una pasti­lla, un milagro o una operación. Lo importante es focalizarnos en la sanidad, en el resultado. “Para el que cree todo es posi­ble”, pero no dice cómo lo hará posible.


Para el que Cree Todo es Posible.


La fe no tiene camino. Simplemente debemos soltarla y ponerla en funcionamiento en lo que queremos que suceda. El camino se irá haciendo a medida que nos movamos.


Por eso, no le digas a Dios de qué manera tiene que bendecirte ni esperes nada especial porque si es así, te frustrarás.


Reclamá tu promesa, la fe es universal y funciona tanto para Nazaret, Caná, Galilea, como para tu trabajo, para los que no conocen a Dios, para todos.


Fe se activa hablando a las cosas. Dios no hará nada sin decirlo primero, la fe está para usarla y hablarla. Declará y soltá fe so­bre tus sueños, tus metas, tus proyectos, tu familia, tus hijos…. Hacelo sin dudar, sin temor.


La fe es vaga, si le decís “hacé lo que quieras”, Dios no hace nada. Por eso es que tenés que ordenarle y hablarle para que “esa fe” se mueva a tu favor.


Fe se Activa Hablando a las Cosas.


La fe vendrá a vos cuando hables lo que Dios habla.


Jesús le dijo a la higuera: “Esta higuera me engañó, no tiene fruto, ¡sécate!”


Y Natanael que estaba detrás suyo, (porque debía ser enseña­do) vio que la higuera al día siguiente estaba seca, con lo cual Jesús le enseñó que la palabra de fe tiene la fuerza necesaria para secar un árbol.


En otra oportunidad Jesús caminaba y vino un oficial de Caná, del barrio de Natanael y le dijo: “-Ven, baja a mi casa que mi hijo está enfermo”.


Jesús le dijo: “Vete, ya está libre”.


Y Natanael también estaba allí.


Cuando el oficial llegó a su casa, preguntó cómo estaba su hijo, y le dijeron:


“- Está sano, la enfermedad se fue”.


“- ¿A qué hora fue?”, preguntó.


“- A la una”. Esa fue la hora exacta en la que este hombre había estado con Jesús y la Palabra fue dicha.


A la hora que digas la palabra y hables la prome­sa, Dios la pondrá en marcha, “Él cumplirá”.


Todo lo que hablemos en el mundo espiritual hará correr el reloj.


Jesús maldijo a la higuera; en lo natural no se secó en el mo­mento pero en lo espiritual se secó cuando fue declarado por Jesús. Allí comenzó a correr el reloj.


Nada funciona en el mundo natural si no está conectado con el mundo espiritual.

miércoles, 1 de junio de 2011

Por sus llagas fuimos curados

Por sus llagas fuimos sanados

siervo: David Martel Chávez


Hermano en Cristo, a veces muchos piensan que la sanidad no es una realidad o que fue solo para los primeros cristianos. Pero déjame decirte hermano en Cristo que la sanidad es una realidad para nosotros como nuevas criaturas.
En Isaías 53: 4,5 Él dice por su llagas fuimos nosotros curados. La palabra fuimos está en tiempo pasado, no dice qué vamos a hacer, dice que FUIMOS.
La sanidad nos pertenece, esta es una realidad para el creyente. Es la voluntad de Dios estar en sanidad todo el tiempo, Él lo ha hecho todo bueno, Pedro también habló de esto.

En 1 de Pedro 2:24 dice que la voluntad de Dios es que vivas en sanidad todo el tiempo. La enfermedad es ilegal en nuestros cuerpos.

¿Por qué?
Porque la enfermedad no viene de Dios, la enfermedad viene del diablo, esta una opresión satánica, esto lo dice en el libro de Hechos 10:38, en este versículo podemos observar que la enfermedad es una opresión.


En primer lugar Jesús es el sanador y el diablo es el opresor. Esto quiere decir que Dios no enferma a nadie. Dios es sanidad, Jesús dijo en el libro de Juan 10:10, que el diablo vino para hurtar, matar y destruir, porque es la naturaleza del diablo matar a la gente, él es homicida desde el principio. Pero, ¿qué más dice? Que Jesús vino a dar vida y vida en abundancia.

Asi que hermano, la enfermedad es ilegal en tu cuerpo, no te pertenece, ni es tuya. A ti te pertenece la sanidad, es la voluntad de Dios que seas sano, recuerda tu padre celestial te ama con un amor incondicional, Él quiere que vivas en sanidad divina siempre. Echa fuera todo síntoma mentiroso. A ti no te pertenece la enfermedad, habla con tu boca, confiesa que por las llagas de Jesús fuiste sanado.

Ya fuiste sanado, y cree en eso, tu padre Dios te ama y Él nunca te va a enseñar nada con una enfermedad, Él no usa lo malo para enseñarte algo, Él te redimió de la maldición de la ley.


En Gálatas 3:13 dice que Cristo nos redimió de la maldición de la ley, unas de las maldiciones de la ley era la enfermedad, ahora te pertenece la sanidad.

Versículos de sanidad:
En Salmos 103:2,4 dice cree en tu sanidad en cierta ocasión vino a Jesús un leproso, y le dijo Señor, si quieres, puedes limpiarme, Jesús extendió la mano y le tocó, diciendo: quiero; sé limpio, al instante su lepra desapareció, mira, Jesús quiere sanarte. Él siempre quiere, él te dice que sí quiere en cualquier área de tu vida.

¡Ánimo!, te aseguro que Dios quiere lo mejor para ti. ¡No olvides que Él te ama y no importa si le has fallado. La sanidad no se logra por méritos, la sanidad se logró gracias al sacrificio que hizo Cristo Jesús. Él lo hizo por ti, ¿sabes por qué? porque Él te ama con amor incondicional.

Dios te siga bendiciendo y no te preocupes el tiene cuidado de ti, siempre.